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El
conflicto del ser humano se expresa en función del
olvido, la amnesia y la ignorancia de sus orígenes y
de su destino. El viajero, o la conciencia de
reflejo, se identificó tanto con el plano de
existencia más denso y más lento, que olvidó su
propia inmortalidad divina. El ser humano se a
convertido en un extraño para sí mismo-para el Dios
que vive dentro de nosotros-y ha buscado ayuda,
sentido y redención en una causa externa. Al hacer
esto, la humanidad niega su propia divinidad y
excluye cualquier posibilidad de librarse de su
condición actual.
En este libro Ramtha dedica todo un capitulo a las
Pirámides de Egipto y habla de la meditación bajo
una pirámide. |