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Cuando
el amor abunda dentro de tu maravilloso ser, el
mundo, con todos sus desagrados, se convierte en
algo hermoso, y la vida se llena de sentido y de
alegría.
“Yo soy Ramtha, una entidad soberana que vivió hace
mucho tiempo en este plano. Llamado Tierra o Terra.
En aquella vida yo no morí, sino que ascendí porque
aprendí a controlar de mi mente y a llevarme mi
cuerpo a una dimensión invisible de vida. Al hacer
esto, me di cuenta de la existencia de una libertad,
una felicidad y una vida ilimitadas.
Ahora soy parte de una hermandad invisible que ama
grandemente a la Humanidad. Nosotros somos vuestros
hermanos que oímos vuestras plegarias y vuestras
meditaciones, y observamos vuestros movimientos.
Estoy aquí para recordaos una herencia que la
mayoría de vosotros olvidó hace mucho, mucho tiempo.
He venido a daros una perspectiva más noble desde la
cual podáis razonar y entender que vosotros sois,
realmente entidades divinas e inmortales que siempre
han sido amadas y apoyadas por la esencia llamada
Dios.
A lo largo de vuestra historia, hemos intentado de
muchas maneras recordaos vuestra grandeza, vuestro
poder y la eternidad de vuestras vidas. Nosotros
fuimos reyes, conquistadores, esclavos, héroes,
cristo crucificado, maestros, guías, filósofos…
cualquier cosa que permitiera la existencia de
conocimiento. Y a veces hemos intervenido en
vuestros asuntos para evitar que os aniquilarais,
para que la vida continuara proveyéndonos de un
jardín de juegos que permitiera vuestras
experiencias y vuestra evolución hacia la felicidad.
Esta enseñanza no es un precepto religioso, es
simplemente conocimiento. Yo os amaré hasta que
conozcáis a Dios y os convirtáis en el amor y el
gozo del Dios que vive dentro de vosotros.”
Ramtha. |